Abstract:
Introducción y objetivos: El consumo de alcohol es un problema de salud pública,
especialmente en adultos jóvenes, cuyo inicio se sitúa en torno a los 16,4 años. Las
dificultades en regulación emocional representan una vulnerabilidad clave, al aumentar
la probabilidad de usar el alcohol como forma de afrontamiento. El objetivo fue analizar
la efectividad de las intervenciones psicológicas que mejoran la regulación emocional y
reducen el consumo de alcohol en jóvenes, identificando sus mecanismos de acción y
grado de recomendación.
Método: Se realizó una revisión sistemática siguiendo las directrices PRISMA 2020 en
PubMed, Scopus y Web of Science. Se incluyeron artículos dirigidos a jóvenes de 18 a
30 años, donde se realizasen intervenciones psicológicas y se evaluasen regulación
emocional y consumo de alcohol. Tras el cribado, se seleccionaron siete estudios.
Resultados: La entrevista motivacional, la terapia cognitivo-conductual y los programas
digitales breves mejoran la regulación emocional y los síntomas afectivos, aunque su
impacto en la reducción del consumo es limitado y poco sostenido. La eficacia depende
en gran medida de factores mediadores como la autoeficacia, el compromiso con metas y
la calidad de la relación terapéutica.
Discusión: Las intervenciones centradas en la regulación emocional, autorregulación y
autoeficacia constituyen una vía prometedora para abordar el consumo problemático en
jóvenes. Se requiere ampliar la diversidad muestral y comparar formatos presenciales,
digitales e híbridos con seguimientos prolongados.
Introduction and Objectives: Alcohol consumption is a public health concern, particularly
among young adults, whose initiation typically occurs around the age of 16.4 years.
Difficulties in emotion regulation represent a key vulnerability, as they increase the
likelihood of using alcohol as a coping strategy. The aim of this study was to analyze the
effectiveness of psychological interventions that enhance emotion regulation and reduce
alcohol consumption in young people, identifying their mechanisms of action and level
of recommendation.
Method: A systematic review was conducted following PRISMA 2020 guidelines across
PubMed, Scopus, and Web of Science. Studies were included if they targeted young adults
aged 18 to 30, implemented psychological interventions, and assessed both emotion
regulation and alcohol consumption. After screening, seven studies were selected.
Results: Motivational interviewing, cognitive-behavioral therapy, and brief digital
programs were found to improve emotion regulation and affective symptoms, although
their impact on reducing alcohol use was limited and not sustained over time.
Effectiveness largely depended on mediating factors such as self-efficacy, goal
commitment, and the quality of the therapeutic relationship.
Discussion: Interventions focused on emotion regulation, self-regulation, and selfefficacy
offer a promising approach to addressing problematic drinking in young adults.
Further research should expand sample diversity and compare in-person, digital, and
hybrid formats with long-term follow-up.
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