Resumen :
El presente caso clínico aborda el proceso de intervención psicológica realizado con
una consultante de 52 años que presenta un trastorno por consumo de cocaína, relacionado
con dificultades en la gestión emocional y antecedentes de uso de cannabis. La intervención
se desarrolló desde el enfoque cognitivo-conductual. La paciente inició el tratamiento en
octubre de 2024 con intención de abandonar el consumo, tras varios años de uso de cocaína
en contextos sociales y en periodos de alta ansiedad, así como también un inicio temprano en
el consumo de cannabis influenciado por factores a nivel social y familiar.
Las estrategias utilizadas incluyeron psicoeducación sobre el consumo y la escalera de
la recaída, entrenamiento en habilidades sociales, fortalecimiento del autoconcepto y
autoestima, técnicas de regulación emocional, conocimiento sobre distorsiones cognitivas y
reestructuración cognitiva y el diseño de un plan personalizado de prevención de recaídas.
Para la evaluación se emplearon entrevistas clínicas y autorregistros, centrados en la
evaluación de creencias irracionales (IBT), autoeficacia general (EAG), los niveles de
ansiedad (BAI) y depresión (BDI-II), autoestima (Escala de Rosenberg), habilidades sociales
(EHS) y estadio de cambio (Sócrates 8D). A su vez, se realizó una medición pre y
post-intervención.
Los avances conseguidos reflejan mejoras relevantes en la identificación de
desencadenantes, un mayor control sobre los impulsos y el planteamiento de un proyecto de
vida con mayor estabilidad. Aun así, se recomienda continuar con un seguimiento periódico
para consolidar los logros obtenidos y minimizar el riesgo de recaídas a largo plazo.
This clinical case addresses the psychological intervention process carried out with a
52-year-old female patient who presents with a cocaine use disorder, related to difficulties in
emotional management and a history of cannabis use. The intervention was developed from a
cognitive-behavioral approach. The patient began treatment in October 2024 with the
intention of quitting after several years of cocaine use insocial contexts and during periods of
high anxiety, as well as early onset of cannabis use influenced by social and family factors.
The strategies used included psychoeducation on use and the relapse ladder, social
skills training, strengthening of self-concept and self-esteem, emotional regulation
techniques, knowledge about cognitive distortions and cognitive restructuring, and the design
of a personalized relapse prevention plan. The evaluation was based on clinical interviews
and self-reports, focusing on the assessment of irrational beliefs (IBT), general self-efficacy
(EAG), levels of anxiety (BAI) and depression (BDI-II), self-esteem (Rosenberg Scale),
social skills (EHS) and stage of change (Socrates 8D). Measurements were taken before and
after the intervention.
The progress made reflects significant improvements in identifying triggers, greater
control over impulses, and the development of a more stable life plan. Even so, it is
recommended to continue with periodic follow-ups to consolidate the achievements made
and minimize the risk of long-term relapse.
|