Resumen :
La comprensión de la conducta delictiva exige una perspectiva amplia y multidimensional que integre los factores racionales, sociales, psicobiológicos y adictivos que intervienen en su origen. Con este propósito, el presente Trabajo Fin de Grado analiza el fenómeno criminal a través de cuatro modelos explicativos: el delincuente racional, el contingente, el patológico y el narcópata. Mediante una metodología teórica basada en la revisión crítica y comparada de las principales corrientes criminológicas contemporáneas, el estudio identifica variables clave como la toma de decisiones, las desigualdades estructurales, los trastornos mentales, la genética, la dependencia química y las dinámicas del mercado ilegal. Los resultados muestran que cada enfoque aporta elementos esenciales, pero ninguno resulta suficiente por sí solo.
Desde la mirada de la complejidad, la criminalidad es un fenómeno multivalente, y por tanto abierto a distintas interpretaciones tal y como se plantea en el denominado 'efecto Rashamon'. En consecuencia, su comprensión requiere una aproximación interdisciplinar y un enfoque integral para profundizar en sus causas y prevenciones. Dado que no existe una 'teoría del todo' en materia criminológica que abarque el abanico de todas las variables que inciden en el fenómeno de la delincuencia, cabe plantearse la estrategia de la articulación entre los distintos enfoques criminológicos para abordar la resolución de una realidad tan poliédrica.
Understanding criminal behavior requires a broad and multidimensional perspective that integrates rational, social, psychobiological, and addictive factors involved in its origin. This undergraduate thesis analyzes the criminal phenomenon through four explanatory models: the rational offender, the contingent, the pathological, and the narcopath. Using a theoretical methodology based on a critical and comparative review of contemporary criminological currents, the study identifies key variables such as decision-making, structural inequalities, mental disorders, genetics, chemical dependency, and illegal market dynamics. Results show that each approach contributes essential elements, yet none is sufficient on its own.
From a complexity perspective, criminality is a multivalent phenomenon, and therefore open to different interpretations, as proposed in the so-called “Rashomon effect.” Consequently, its understanding requires an interdisciplinary approach and a comprehensive framework to deepen the analysis of its causes and prevention. Since there is no “theory of everything” in criminology capable of encompassing the full range of variables influencing criminal behavior, it becomes necessary to consider the strategy of articulating different criminological approaches to address such a multifaceted reality.
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