Abstract:
La vitamina C es uno de los activos más empleados en cosmética antiedad, principalmente por su acción antioxidante, su participación en la formación de colágeno y su posible efecto sobre las manchas cutáneas.El objetivo principal del presente trabajo es revisar la evidencia científica disponible acerca de la eficacia de la vitamina C en el envejecimiento cutáneo, particularmente en el fotoenvejecimiento. Para ello se estudian sus efectos sobre signos como las arrugas, la textura de la piel, la elasticidad, la luminosidad, la pigmentación y el eritema.
Con el fin de realizar esta revisión, se realizó una búsqueda bibliográfica en PubMed, utilizando la ecuación (("Ascorbic Acid"[Mesh]) AND "Skin Aging"[Mesh]). Se seleccionaron trabajos originales realizados en humanos, publicados en inglés o español, disponibles en su versión completa y que tratasen directamente sobre la vitamina C y el envejecimiento de la piel. Tras la aplicación de los criterios de selección, finalmente se incluyeron 17 artículos.
En líneas generales, los estudios revisados demuestran que la vitamina C tópica y algunos de sus derivados pueden mejorar distintos signos del envejecimiento cutáneo, especialmente las arrugas finas, la textura, el tono, la elasticidad y la pigmentación irregular. Estos efectos se deben principalmente a su capacidad de disminuir el daño oxidativo producido por la radiación ultravioleta, estimular la síntesis de colágeno y modular la formación de melanina.
En conclusión, la vitamina C puede ser un activo interesante y útil dentro del cuidado dermocosmético de la piel envejecida, siempre que se utilice en formulaciones adecuadas y estables. Sin embargo, se requieren todavía más estudios clínicos, con muestras más amplias y seguimientos más largos, para conocer mejor qué formas y concentraciones ofrecen los mejores resultados.
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