Resumen :
Arqueología de la sospecha es una conversación entre México y España que toma la forma
de una exposición. Su hilo conductor es la sospecha: un motor explosivo que derriba
relatos monumentales, que desata chismes imposibles y concreta fábulas a partir de los
sedimentos, también los detritos, de vidas y deseos no contados. La muestra se inserta
dentro de la Red de Investigación Itacate. Esta muestra ha sido posible gracias a la
concesión de una ayuda de investigación de la Universidad Miguel Hernández. Un proyecto
fruto del diálogo que comenzó hace dos años entre artistas de un lado y otro del océano,
en el marco de la creación de la Red Internacional de Investigación «Itacate: sobras
trasatlánticas». Un grupo de trabajo que reúne personal investigador y docente del CÍA —
Centro de Investigación en Artes de Altea (UMH), el CIEG — Centro de Investigación en
Estudios de Género y el IIE — Instituto de Investigaciones Estéticas (ambos de la UNAM). El
interés principal de la Red, que también es el impulso de esta muestra, toma en
consideración el potencial de la creación artística contemporánea como un elemento clave
para la comprensión de las disputas actuales sobre la construcción de la historia. Un
conjunto de obras cuyo hilo conductor es la sospecha: un motor explosivo que derriba
relatos monumentales, que desata chismes imposibles y concreta fábulas a partir de los
sedimentos —y también los detritos— de vidas y deseos no contados.
La exposición ha sido comisariada por Rían Lozano, española afincada en Ciudad de
México e Investigadora Titular del IIE (UNAM) y los artistas participantes son Alonso Alarcón
(MX-BR), Nina Hoechtl (AT-MX), / javi moreno (ES), O.R.G.I.A. (ES), Naomi Rincón Gallardo
(MX) y Daniel Tejero (ES). Las obras son todas producciones imaginarias e inéditas que, a
través de diferentes estrategias como la fabulación crítica, la especulación feminista-cuir y
la parodia, buscan señalar un presentimiento compartido: una sospecha que desconfía del
sesgo colonial, patriarcal, racista, clasista y homófobo de las fuentes de la gran Historia. El
resultado es una exhibición de piezas —algunas individuales, otras tantas colectivas— cuya
lectura conjunta, comparada, o enfrentada, imagina otro tipo de relato. Un relato
sospechoso en el que caben restos, que acoge sobras y resguarda algunas huellas, pero
sobre el que también recae la sospecha de la falta: la del Atlántico Negro, la de la esclavitud
racial, la de la responsabilidad contemporánea de la herida colonial y su linaje, la de la
transformación y la reparación.
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