Resumen :
Desde la llegada de Internet y las redes sociales las teorías de la conspiración y la
desinformación han ganado muchos seguidores. Algo que lleva existiendo desde la
antigüedad, se ha convertido en un fenómeno tóxico que pone en peligro a la sociedad.
El contexto social de crisis, incertidumbre y desconfianza institucional por parte de los
ciudadanos, han propiciado las teorías alternativas y los bulos sobre la compleja realidad que
nos rodea. El ser humano busca explicaciones a los eventos traumáticos, como un atentado
terrorista, las teorías de la conspiración, cada vez más elaboradas y complejas, ofrecen esas
respuestas. Caer en ellas tiene el peligro de acabar con una visión del mundo totalmente
corrompida, como es el caso de los seguidores de QAnon.
Para entender este fenómeno mejor, hay que tener en cuenta factores sociológicos, como la
edad o la ideología. La política va estrechamente ligada a las conspiraciones y la
desinformación. Los extremismos tienden a creer más en conspiraciones, que son una gran
arma para ganar seguidores.
La situación actual es de polarización y crispación, donde la sociedad debe reflexionar si
quiere seguir con la comodidad de la desinformación o las conspiraciones, o trabajar para
crear un debate público sano.
Since the rise of the Internet and social media, conspiracy theories and
misinformation have gained a lot of followers. Something that existed for a long time, has
transformed into a toxic phenomenon that puts society in danger. The social context of crisis,
uncertainty and institutional mistrust from citizens, has facilitated alternative theories and
hoaxes that explain our complex reality. Humans tend to look for an explanation after a
tragedy, such as a terrorist attack. Conspiracy theories, which are increasingly elaborate, offer
that explanation. Believing in them has the risk of ending with a corrupted world view, which
is the case of QAnon followers.
In order to understand this phenomenon, we need to take into account sociological factors,
such as age or ideology. Politics and conspiracies go hand by hand, extreme ideologies tend
to believe more in conspiracy theories, which are a great way to gain followers. Social
polarization is the current scenario, and society needs to choose between convenient
conspiracy theories and hoaxes or a healthy public debate.
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