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Las proveedoras en el trabajo de cuidados a la tercera edad. Un estudio de caso desde la economía feminista, en la comarca de la Vega Baja del Segura (Alicante)


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Title:
Las proveedoras en el trabajo de cuidados a la tercera edad. Un estudio de caso desde la economía feminista, en la comarca de la Vega Baja del Segura (Alicante)
Authors:
Sánchez Martín, Ana I.
Tutor:
Aznar Márquez, Juana
Department:
Departamentos de la UMH::Ciencias Sociales y Humanas
Issue Date:
2017-09-21
Abstract:
La presente tesis parte de la reflexión sobre el aspecto más importante para las personas, el cuidado de la vida, como sostenimiento del desarrollo económico y social. El envejecimiento de la población es un fenómeno creciente en el Estado español. A lo largo de nuestra vida todas las personas necesitamos, en mayor o menor medida, de cuidados propios y ajenos. Pero es especialmente en los primeros años de nuestra vida y cuando llegamos a la vejez cuando más necesitados de cuidados estamos, ya que los cuidados constituyen una condición indispensable para la propia subsistencia. Aun cuando los cuidados son imprescindibles para el desarrollo y sostenimiento de la vida han quedado invisibilizados a lo largo del tiempo. La desvalorización del trabajo doméstico, como consecuencia de la división sexual del trabajo y la asignación a las mujeres del trabajo realizado dentro del hogar (incluido el de cuidados), ha llevado a que éstos no sean considerados una responsabilidad social sino un asunto privado, con escaso valor y menor reconocimiento social. La relegación de los cuidados a la esfera privada ha llevado a que queden situados en un segundo plano en buena parte de las economías modernas, a que no queden reflejados en las estadísticas oficiales y a que no sean foco de atención de los agentes representativos utilizados en los modelos económicos que posteriormente son empleados para los procesos de toma de decisiones de política económica. Y es que la ciencia económica no ha quedado fuera del paradigma patriarcal. Los hombres relacionándose en la esfera pública son los encargados de las decisiones de producción por lo que acceden a sus puestos de trabajo libres de responsabilidades familiares, de manera que su disponibilidad para la empresa es total. El cuidado de la casa, los tramites asociados al día a día de la familia, el cuidado de las personas mayores, enfermas o criaturas queda en manos de otra persona (una mujer) que tradicionalmente se ha encargado de todo ello dejando a los hombres la plena disponibilidad para su trabajo y su tiempo libre. Relegar los cuidados al ámbito privado implica dejarlos en manos de las mujeres, esta responsabilidad femenina ha llegado a ser una de las claves de la desigualdad entre mujeres y hombres. La sobrecarga de trabajo no remunerado asumida por las mujeres limita a corto y medio plazo su tiempo disponible para desarrollar actividades generadoras de ingresos, lo que afecta negativamente a su empleabilidad, el acceso a empleos de calidad, viendo limitada su autonomía económica pero también a largo plazo a sus pensiones, afectando tanto a su presente como a su futuro. Y también limita su tiempo libre. La dificultad y complejidad que entraña la cuantificación y medición en términos monetarios de todos los aspectos que quedan englobados cuando hablamos de trabajos de cuidados no remunerados radica en que tiene dos componentes: uno material y otro “inmaterial” o emocional, este último difícilmente medible y cuantificable. Pero solo el hecho de poder realizar una aproximación a su cuantificación y valoración permite visibilizarlos y ponerlos en valor. El objetivo de esta tesis pasa por conocer la población de 65 años o más años que reside en la Vega Baja del Río Segura( Alicante) para poder hacer una aproximación a sus necesidades de cuidados por parte de lo que denominamos las proveedoras de servicios de cuidados, es decir todas aquellas empresas, instituciones y personas que realizan trabajos de cuidados de forma remunerada o no. Dicho con otras palabras, por una parte queremos identificar las necesidades de la demanda de cuidados y por otra qué agentes constituyen la oferta así como los servicios ofertados. Las proveedoras de servicios de cuidados son: Las instituciones públicas (básicamente Ayuntamientos y Generalitat Valenciana), las empresas privadas que ofrecen servicios de cuidados (Centros de Día, Residencias…), las personas cuidadoras contratadas directamente, las asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro y las familias, mejor dicho, las mujeres. Para poder conocer la oferta se han realizado entrevistas con representantes de instituciones públicas y con personas cuidadoras, así como una encuesta que se ha pasado en los 27 municipios de la Vega Baja para conocer a pie de calle cuál es su grado de implicación con las actividades de cuidados no remunerados por parte de hombres y mujeres mayores de edad. Del trabajo podemos concluir que el proceso de envejecimiento de la población es más importante en la comarca de la Vega Baja si comparamos con el total nacional. Sin embargo, las necesidades de cuidados de la población mayor siguen recayendo mayoritariamente sobre las propias familias, y en concreto sobre las mujeres, situación que se acentúa en la medida en que se reduce el tamaño de la población que estemos estudiando.El número de plazas de residencias es reducido para la población a la que se debe atender y los precios de las mismas no son soportables para una pensión de jubilación (y mucho menos de viudedad) media o por una familia con una renta media. Los centros de día y los centros de respiro dan un margen de maniobra a las familias, pero son del todo insuficientes. Las asociaciones, sobre todo las que implican la confluencia de personas con una determinada enfermedad y/o sus familias, juegan un importante papel de apoyo y son muy valoradas. Las empresas privadas que proporcionan cuidados ofrecen la posibilidad de contratar a una persona por horas o de forma interna. Frente a la contratación privada tienen la ventaja de que en caso de enfermedad de la persona cuidadora la persona cuidada no queda desatendida, sino que la empresa busca a un reemplazo, con lo que las familias pueden organizar mejor sus tiempos. Sin embargo, la contratación entre particulares sigue siendo la forma más sencilla y común de relación entre las partes. En resumen, podemos concluir que estamos en una sociedad donde se observa un envejecimiento importante de la población (y esta tendencia se agudizará en los próximos años). Las mujeres se han incorporado de forma progresiva al mercado de trabajo remunerado, pero no se ha producido una efectiva redistribución de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres por lo que se provocan tensiones dentro del hogar. Si las mujeres ya no pueden encargarse de los cuidados de las personas mayores a tiempo completo, como era el papel tradicional de las mujeres de las familias mediterráneas, “alguien” tendrá que hacerlo. Ese “alguien” puede estar contratado, por lo que se necesitará contar con recursos económicos suficientes para poder hacer frente a este desembolso, pero también puede ser una institución pública. No podemos olvidar a modo de ejemplo que los servicios prestados por parte de los ayuntamientos, aunque no exijan desembolso, no son gratuitos, sino que se pagan de los tributos que abonamos la ciudadanía. Con esta intervención pública de una forma u otra, unas personas cuidamos de otras apareciendo los cuidados como una cuestión de todos/as, una cuestión pública. Sea a través de la contratación de una persona (directamente o a través de una empresa), gracias al trabajo de las asociaciones e instituciones sin ánimo de lucro, del propio sector público o por los costes de oportunidad del trabajo no remunerado en el hogar realizado por las familias (léase las mujeres), lo que queda claro es que hacerse mayor es caro tanto en términos de tiempo como de recursos económicos.
The present thesis is a reflection on the most important aspect for today’s society, the care of life, as the basis for economic and social development. The aging of the population is a growing phenomenon in the Spanish state. Throughout our lives, we all need, to a greater or lesser degree, our own and others' care. But it is especially in the first years of our life and when we reach an old age when we most need care, since care is an indispensable condition for one's own subsistence. Even though care is essential for the development and sustenance of life, it has become invisible over time. The devaluation of domestic work as a result of the sexual division of labour and the allocation of women to perform within the household (including care) has led to the latter not being considered a social responsibility, but a private matter, with scarce value and less social recognition. The relegation of care to the private sphere has led women to be placed in the background of a large part of the modern economies, which are not reflected in the official statistics and are not the focus of attention for representative agents used in the Economic models that are subsequently used for economic policy decision‐making processes. The fact is that economic science has not been left out of the patriarchal paradigm. Men interacting in the public sphere are the ones in charge of the decisions of production leading them to have access to their jobs, free of family responsibilities so that their availability for the company is total. The day‐to‐day duties associated with running the home, as well as the tasks associated in taking care of the family is left in the hands of another person (a woman) who has traditionally taken care of all these tasks, leaving men full availability for their jobs and their hobbies. The relegation of care to the private sphere involves leaving it to women and this female responsibility has become one of the keys to inequality between women and men. The overload of unpaid work undertaken by women limits their available time in the short and medium term to generate income‐generating activities, which negatively affects their employability and access to quality jobs. This limits their economic self‐sufficiency and it also impacts their long‐term pensions, affecting both their present and their future. Consequently, it also limits their free time. The difficulty and complexity involved in the quantification and measurement in monetary terms of all aspects that are encompassed when we speak of unpaid care work can be explained using two components: one material and the other "immaterial" or emotional, the latter being difficult to measure and quantify. However, the fact that we are able to make an approximation to its quantification and valuation allows us to visualize the importance of immaterial or emotional factors and set a significant value to them. The objective of this thesis is to understand the population above 65 years residing in the Vega Baja Segura River (Alicante) approaching and understanding to their needs of care by what we call the ´providers of care services`, in other words: companies, institutions or people who have paid or unpaid jobs involving care. Put differently, we want to identify the needs of the demand for care and on the other hand which agents constitute the offer and the services offered. The providers of care services are: Public institutions (i.e. Councils and Generalitat Valenciana), private companies offering healthcare services (i.e. Day Centers, Residences etc.), people hired directly, associations and non‐profit organisations and families. In order to understand what care is available, I personally carried out interviews with representatives of public institutions and caregivers, as well as a survey that has been carried out at a street level in the 27 municipalities of Vega Baja to understand the degree of involvement with activities of unpaid care by men and women of legal age. It can be concluded that the process of aging of the population is more important in the region of the Vega Baja if we compare it with the national total. However, the care needs of the elderly population continue to be mainly for families, and specifically for women, a situation that is accentuated as the size of the population we are studying is reduced. The number of available places in residences are not sufficient for the people who need them and the prices are not affordable for someone with an average retirement pension (even less for a widow) or a family with an average income. Day centers and break day centers give the families a margin of maneuver, but they are not enough. Associations, especially those which involve the bringing together of people with a particular disease and/or their families, play a significant role in supporting and are highly valued. Private companies that provide care offer the possibility of hiring a person for hours or internally. The advantage in the case of the carer being ill, is that the person cared for is not left unattended and the company will search for a replacement so families can organise their times more efficiently. However, the hiring of individuals remains the simplest and most common form of relationship between the parties. In short, we can conclude that we live in a society where there is an important aging of the population (and this trend will become more acute in the coming years). Women have been progressively incorporated into the paid labour market however, there has been no real redistribution of family responsibilities between men and women, causing tensions within the household. If women can no longer take care of the elderly in a full‐time schedule, just like the traditional role of women in Mediterranean families where “someone" would have to do so. That "someone" may be hired, but you need to have sufficient financial resources to be able to cope with the costs, alternatively it could also be carried out by a public institution. We cannot forget by way of example, that the services provided by the Councils are not free, even though they do not demand payment. These are paid with the taxes paid by the citizens, converting it in one way or another t a public matter. Whether it is through the hiring of a person (directly or through a company) through the work of non‐profit associations and institutions or the public sector itself or the opportunity costs of unpaid work at home Families, the clear conclusion to this thesis, is that getting older is expensive in terms of both time and economic resources.
Keywords/Subjects:
Antropología
Tercera Edad
Type of document:
application/pdf
Access rights:
info:eu-repo/semantics/openAccess
Appears in Collections:
Tesis doctorales - Ciencias Sociales y Jurídicas



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