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¿Por qué no andan las mujeres con fibromialgia? Análisis de creencias desde la teoría de la acción planeada.


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Title:
¿Por qué no andan las mujeres con fibromialgia? Análisis de creencias desde la teoría de la acción planeada.
Authors:
Ivorra López, Sofía
Tutor:
López Roig, Sofía
Peñacoba Puente, Cecilia
Department:
Departamentos de la UMH::Psicología de la Salud
Issue Date:
2017-06-13
Abstract:
La fibromialgia es uno de los problemas crónicos más frecuentes (2.34% en población española), con mayor prevalencia en mujeres. Se caracteriza por el padecimiento de dolor músculo-esquelético generalizado, con frecuencia acompañado de fatiga intensa, alteraciones del sueño, rigidez y problemas cognitivos, entre otros. Su etiología es desconocida y su diagnóstico se basa en la experiencia de dolor de la persona (Ministerio de Sanidad Política Social e Igualdad (MSPSI, 2011). La FM genera impacto funcional, con limitaciones de la actividad en general, incluido el desempeño laboral, e impacto psicológico y social (Peñacoba, 2011). La intervención más eficaz combina tratamiento farmacológico junto con ejercicio físico y terapia cognitivo-comportamental, partiendo de la base de la información al paciente de la manera más clara y con las distintas opciones terapéuticas. El ejercicio físico “aeróbico” presenta buenos resultados en la mejora del dolor y la funcionalidad física, y se recomienda como tratamiento de primera elección (Macfarlane et al., 2017). En particular, se recomienda andar de forma gradual y regular, ya que es un ejercicio aeróbico de intensidad baja-moderada y con escaso impacto musculo-esquelético en pacientes con fibromialgia (Gusi, Parraca, Adsuar, Olivares y Pastor, 2009). Sin embargo, el cumplimiento de pautas de ejercicio físico, incluyendo andar, es bajo (Manerkorpi et al., 2010). La Teoría de la Acción Planeada (TAP) (Ajzen, 1985, 1991; Fishbein y Ajzen, 2010) es uno de los modelos sociocognitivos más adecuados para predecir y explicar los procesos motivacionales que llevan a la conducta. Es especialmente aplicable en conductas que suponen metas para la auto-regulación, como andar. Por ello, ha constituido el marco teórico de referencia de esta investigación. En la TAP, las creencias constituyen el nivel explicativo de la conducta y su análisis proporciona herramientas para desarrollar estrategias de intervención basada en la evidencia, dirigidas al cambio conductual. Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio dirigido a establecer la eficacia de una intervención para implementar una determinada conducta de andar como ejercicio físico en mujeres con fibromialgia, en un contexto comunitario como es el de las asociaciones de fibromialgia (Pastor et al., 2016). El objetivo general de este trabajo es estudiar las creencias sobre andar como forma de ejercicio físico en mujeres con fibromialgia, sobre la base de la TAP. De forma específica, los objetivos son describirlas y analizar su estructura de relaciones y su asociación con los determinantes correspondientes de la intención (actitudes, norma subjetiva y percepción de control) y con la conducta establecida. Además, analizamos si las creencias son diferentes en función de la intención de andar, y/o de la realización de la conducta, y si en las mujeres con alta intención, existen diferencias entre aquellas que realizan la conducta y las que no la realizan. Finalmente, pretendemos estudiar otras características relevantes en esta población y cuya influencia en la conducta de andar puede darse a través de su influencia sobre las creencias. Este estudio y el proyecto del que forma parte está aprobado por el Comité de Ética de la Universidad Miguel Hernández. La muestra se compone de 275 mujeres pertenecientes a cuatro asociaciones (ADEFA, AFEFE, AFIBROM y AFRIBROTAR), con una edad media de 52.4 años (IC 95% [51.3 - 53.5]). Las participantes firmaron el consentimiento informado y completaron datos sobre creencias, actitudes, norma subjetiva, percepción de control intención y conducta de andar, en un cuestionario elaborado según la TAP. Además se valoró la intensidad de dolor (escala numérica de 11 puntos), el impacto funcional (FIQ), estado emocional (HAD) y miedo al dolor (TSK). A las 7 semanas acudieron para volver a informar de la conducta de andar realizada durante ese período (n=219). Resultados: respecto de las creencias comportamentales, las mujeres con fibromialgia creen que andar producirá más consecuencias positivas (n= 10) que negativas (n= 4). Estas 14 creencias identificadas se estructuran en tres factores. El alivio del dolor aparece como una consecuencia principal relacionada con el resto de ventajas de andar. Sin embargo, que no se reduzca se asocia al resto de síntomas y desventajas de andar. El análisis de la estructura interna de las creencias normativas (n= 16) muestra cuatro factores. Las mujeres con fibromialgia consideran que los médicos, otros profesionales y la pareja están a favor de que ellas anden como ejercicio físico. Y creen que sus hijos y parejas son los que más andarían en su situación. La estructura interna de las creencias de control (n= 7) muestra una solución final de 4 factores. La creencia “Que alguien me animara a hacerlo” fue el facilitador de mayor importancia; mientras que los inhibidores más relevantes fueron “Tendré dolor” y “Me encontraré mal, tendré días malos”. Se han obtenido relaciones significativas y coherentes entre las creencias simples (r = [-.13, .83], p≤ [.05, .001]) y también las relaciones esperadas entre las puntuaciones totales de creencias y sus determinantes correspondientes (r = [-26, .55]; p≤ [.05, .001]). No encontramos relaciones entre las creencias facilitadoras y la percepción de control. Las mujeres con alta intención de andar creían que cumplir la pauta de andar tendría consecuencias comportamentales positivas para ellas: mejorará mi salud, mi estado de ánimo, me encontraré más activa y ágil, me sentiré más positiva, me distraerá, mejorará mi circulación, perderé peso, fortalecerá mis músculos, estaré menos rígida (U = [3956, 4402]; p≤.01). Las mujeres que no anduvieron creyeron que determinados inhibidores como el cansancio, el dolor y su estado de ánimo, les iban a dificultar cumplir la pauta de andar (t = [2.0, 2.6]; P = .05). Respecto de variables externas, la intensidad de dolor, el impacto funcional y el estado emocional se relacionaron negativamente con las creencias sobre consecuencias comportamentales positivas (r = [-17, - 31], p≤.01). Además, esas variables, junto con el miedo al dolor, se relacionaron también con las creencias de control inhibidoras mencionadas y con tener un mal día (r = [.17, .48]; p≤.01). Conclusiones: Las principales consecuencias de la experiencia de la fibromialgia, el dolor, la discapacidad y el distrés, son las barreras internas, asociadas a la propia experiencia de enfermedad, percibidas como inhibidores para andar. De estos resultados emergen dos líneas de actuación para el diseño de una intervención sobre andar en esta población. Por un lado, aumentar la motivación haciendo accesibles las creencias sobre las consecuencias positivas de realizar la pauta de andar encontradas. Por otro lado, incrementar la percepción de control, elaborando estrategias dirigidas al manejo de los inhibidores percibidos como obstáculos para el control conductual.
Keywords/Subjects:
Psicología clínica de la salud
Type of document:
application/pdf
Access rights:
info:eu-repo/semantics/openAccess
Appears in Collections:
Tesis doctorales - Ciencias de la Salud



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